miércoles, abril 06, 2005

Martes feo

Mi vida no es tuya... quise vivir por vos para enseñarte algo, pero no sirvió de nada porque viste en mí un problema y un obstáculo... Si es así, mejor que no pueda verte.
Mi angustia no vale tu ignorancia ni mis lágrimas tus manos, pero ya mis ojos caen a un vacío de estridencias y nimiedades, porque vos? Cuestionamientos tan vagos merecen ser llamados humanos y también antihumanos, porque sigo pensando que la enfermedad nos justifica siempre...
Que tu enfermedad
temor al vértigo es uno de los espectáculos mas tristes y patéticos que prescencié...
Por todo lo que odié y me decepcioné, por todo lo que me enervó y lo que me calmó de vos lloro y estallo; sabiendo que tu humanidad me deshace...
A pesar del peso de tu talento, esa miediocridad aliviana todo lo que queda de tu cuerpo que no sentís, y que al seguirla te cega con una falsa luz nacida de la necedad mas densa.

MIEDO
Nacido del turbio infinito, inestable y perturbado,
te abarca enteramente quebrando tu piel,
ese hielo que perenne te cubre aguardando a ese engendro.
Tristes las riaturas que al nacer de tus albas manos
se esconden de esa pequeña bestia... tan mesurada y miserable
como la mediocridad que te inculca...
Y tan bastardo de los libres que es su propio bufón
siendo así rey de su ignorancia.
La histeria rige sus preceptos de hipocresía,
y es el temor ante el Ser Luz
que lo convoca a su altar de esa santidad,
Dios el ideal y Jesús como ejemplo... el MIEDO.

No te extraño porque si... tu ignorancia me atrapa.
Las líneas de mis dibujos se distorsionan por lo absurdo de estar tan triste.